El equipo artístico

El equipo artístico crea la ópera. La ópera nació siendo un espectáculo pare ser oído y ser visto. Por eso es muy importante entender la escena como parte fundamental del espectáculo. Y artísticamente se agrupan muchas disciplinas: la música, el teatro, la danza, la pintura, la arquitectura…

Director de escena

Da forma al espectáculo que se va a representar. Decide cómo han de ser los movimientos escénicos, la interpretación de los personajes, y con ayuda de su equipo, concibe los decorados, el vestuario, la iluminación…

Director musical

Es la persona que dirige a los cantantes y a la orquesta. Su trabajo es el de coordinar todos los elementos musicales, cantantes en el escenario: solistas y coro, músicos en el foso, a veces músicos sobre el escenario o en la sala… Por eso se coloca en una posición entre el foso y la escena.

Orquesta

Los músicos de la orquesta están situados, fundamentalmente, en el foso debajo del escenario. Ellos no “ven” la ópera pero su música es indispensable para sostener y acompañar al canto. La formación de la orquesta varía dependiendo de la opera que se interprete. Las compuestas por Wagner, por ejemplo, precisan de un foso de mayor tamaño por la gran cantidad de músicos de orquesta que se emplean.

Solistas

Los papeles cantados tienen diferentes “niveles” en cuanto a protagonismo y dificultad. Normalmente cada título tiene tres o cuatro papeles principales que llevan el peso de la historia y sostienen la música. Luego hay otros secundarios que, siendo importantes, no tienen tanta presencia. En todos los casos lo ideal es contar con cantantes de buen nivel para que el resultado sea el mejor posible. En ocasiones hay papeles muy breves que se interpretan por miembros del coro; estos papeles se llaman partiquinos.

Coro

El coro de la ópera cumple muchas funciones sobre un escenario. Los compositores han encargado al coro papeles globales que representan al pueblo, a los invitados a una fiesta… El coro, además de cantar grandes números musicales que los compositores suelen incluir en sus obras, son un elemento escénico importante. Han de saber cantar y moverse como grupo para dotar a la escena de dinamismo y credibilidad, cuando sea necesario.

Figurinista

Todo el vestuario de una ópera ha de ser diseñado, confeccionado y realizado por un equipo de sastrería que es dirigido por el figurinista o vestuarista de la ópera. En ocasiones son centenares los vestidos, trajes, zapatos, complementos… que han de manejarse durante una representación de ópera. Es importante también que cada elemento del vestuario siente bien al solista, cantante o figurante que lo usa, por lo que hay que estar constantemente arreglando y probando el vestuario al comienzo de cada producción.

Iluminador

Casi ningún teatro tiene ventanas para que entre luz de la calle. Además, las óperas se hacen por la noche por lo que, aunque hubiese ventanas, no serviría de mucho. El diseño de luces logra que la escena de la ópera cobre vida. Mediante focos de distinta potencia, filtros de colores y efectos de iluminación se puede conseguir simular la luz de distintos momentos del día: amanecer, noche oscura, atardecer.. Y otras situaciones imaginadas que son capaces de modificar completamente una escena. Una buena iluminación es indispensable para cualquier espectáculo escénico. Durante la ópera un maestro de luces sigue la partitura e indica a los técnicos cuándo se produce cada cambio de luz.

Diseño de decorados

Sobre el escenario hay que inventarse un mundo nuevo cada vez. Además, en muchos casos, lograr que en cada nueva escena el decorado cambie y sorprender al público. Un equipo de diseñadores, arquitectos y constructores son los responsables de crear los decorados. Para ello utilizan madera, tela, papel cartón, plástico... También deben de tener en cuenta que el decorado ha de estar hecho para ser montado, desmontado y transportado si alguna vez la producción se lleva a otro teatro... Algunas óperas necesitan varios trailers para poder mover sus decorados.

Bailarines y coreógrafos

Muchas óperas incluyen números bailables, por lo que hace falta un coreógrafo que organice estos bailes y que, en ocasiones, enseñe movimiento no sólo a los bailarines y bailarinas en el escenario sino a solistas, coro y figurantes que también se mueven por el escenario.